

Analiza y compara la primera manifestación de publicidad en el texto del primer papiro de la historia con un texto publicitaria actual. Establecer analogías y ver la evolución de los textos publicitarios.
Respecto al texto del papiro, lo primero que debemos decir es que obviamente solo se trataba de texto y no iba acompañado de imágenes, algo esencial en los anuncios de hoy día. Además, como podemos leer, la base del texto del papiro no es ni mucho menos publicitaria, ya que el objetivo fundamental es encontrar a un esclavo que ha huido. Sin embargo, si se utiliza el propio papiro para dar información sobre el anunciante (que es tejedor, algo que podría haberse ahorrado si no se buscara publicitarse) y a su vez para señalar e invitar a la gente a que acuda a la tienda, sobre todo porque es donde “se tejen las más bellas telas al gusto de cada uno”. En esta pequeña frase de claro componente publicitario ya podemos ver como se intenta diferenciar del resto de tiendas y como encima en la tienda se Hapú, el tejedor, se puede incluso hacer telas individualizadas, “al gusto del consumidor”.
En este anuncio publicitario toma gran importancia la imagen con claros colores claros como el blanco y el azul. Respecto al texto, podemos destacar que pese a que se incluye el logo distintivo de la marca y las características del producto que se está anunciando, el texto se basa esencialmente en la pregunta “¿Qué sentido tiene esperar una vez has tomado la decisión de aprovechar al máximo cada instante?”. Vemos que no nos está diciendo que es el mejor producto (porque lo dan por hecho) sino que están buscando despertar los sentimientos de los lectores, buscar los valores intangibles. De alguna forma, se quiere hacer efectivo el famoso “carpe diem”, de vivir y disfrutar el momento, de “aprovechar el día”.
Al compararlas podemos encontrar que todo son diferencias y que es muy difícil poder encontrar alguna analogía clara.
Respecto a las diferencias, como hemos dicho, todas. Para empezar podemos hablar de la inserción de las imágenes acompañando a los textos publicitarios que se dan ahora. Antes solo podían verse palabras, nada se acompañaba con imágenes, por lo que era bastante más difícil llamar la atención. Además, el objetivo del texto en el papiro no es el de vender un producto. El objetivo fundamental es el de intentar recuperar al esclavo que ha huido y para ello se informa sobre las características físicas y da una recompensa. Pero aprovechando que la gente le vaya a dar información, publicita de manera clara su tienda, además de utilizar la repetición del “vocativo” el tejedor. Sin embargo, en el texto actual se indican por una parte las características básicas del producto así como sus ventajas frente a otros, pero sobre todo se busca despertar los valores intangibles ya que se da por hecho que se conocen los detalles menos importantes. Aún podemos encontrar más diferencias como la forma y técnicas en la utilización del lenguaje o la búsqueda de la creatividad en los anuncios actuales para diferenciarse del resto de productos del mismo tipo.
Respecto a las analogías podemos hablar básicamente de la frase publicitaria única del papiro. En ella se dice que es la mejor tienda y que ofrecen telas al gusto de cada uno, algo muy utilizado actualmente en casi todos los textos publicitarios. Diferenciarse de la competencia y dar un trato individualizado, una atención más personalizada.


